Intercambio de Predicadores

Homilías Dominicales

Por favor apoye la ?misi?? de
los Frailes Dominicos.

XXXII Domingo Ordinario (A)

Enlaces r?idos:

XXXII Domingo
SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS
Suscribirse Homilias Dominicales

Hogar

11/8/2026

Sabidur? 6: 12-16; 1 Tesalonicenses 4: 13-18; Mateo 25: 1-13

La pregunta ??C?o debemos aguardar la inminente llegada de Cristo?? forma parte del mensaje presente en las lecturas de hoy. Era una cuesti? de suma importancia para los cristianos del siglo I. En su carta a los tesalonicenses, san Pablo nos recuerda lo importante que es no vivir como aquellos que no tienen esperanza. Si creemos que Dios resucit?a Cristo de entre los muertos, entonces nosotros tambi? resucitaremos con ?. San Pablo nos recuerda que, as?como Cristo entr?en su gloria, tambi? nosotros entraremos en esa misma gloria.

El Evangelio de san Mateo fue escrito a?s despu? de la carta de san Pablo a los tesalonicenses. No obstante, los primeros cristianos recordaban una par?ola de Jes? que abordaba el tema de la espera. Aun as? segu?n mostrando impaciencia ante la segunda venida de Cristo. Para ayudar a aliviar su ansiedad, san Mateo relata la par?ola del novio y las damas de honor. Los destinatarios originales estaban familiarizados con las costumbres de su cultura: los acuerdos matrimoniales se establec?n entre las dos familias, m? que entre los propios novios; a menudo, los matrimonios ten?n lugar entre familias de aldeas distintas; y las negociaciones eran llevadas a cabo por los patriarcas de dichas familias. Cabe se?lar que, con frecuencia, se produc?n largas demoras debido a detalles de ?tima hora.

Cuando la familia del novio estuvo finalmente lista, el joven parti?hacia la aldea de la novia. Las damas de honor esperaban para recibirlo y guiarlo hasta la casa de la novia. Era de noche y no hab? luz; por tanto, resultaba fundamental iluminar aquel camino desconocido para evitar cualquier accidente. Esto serv? como introducci? a la par?ola. Sin embargo, el punto crucial de la historia resid? en la preparaci? de las damas de honor: asegurarse de contar con suficiente aceite para cubrir la larga espera hasta la llegada del novio, la cual se hab? retrasado considerablemente.

Lo que san Mateo quiere ense?rnos es que somos como las damas de honor que esperan, con ilusi? y alegr? ?aunque sin conocer el momento?, la segunda venida de Cristo. Al igual que las j?enes prudentes, debemos estar preparados, con suficiente aceite. Este aceite representa la vida divina recibida en el bautismo, la cual debemos cultivar a lo largo de toda nuestra existencia. Lo hacemos mediante la oraci?, los sacramentos, el estudio de la Biblia, las obras de caridad y nuestras acciones cotidianas; todo ello, realizado por amor a Cristo. San Mateo tambi? nos recuerda que este aceite no puede adquirirse en el ?timo instante, cuando el Se?r llegue. Debemos estar preparados y listos, pues no conocemos ni el d? ni la hora de la venida del Se?r.

?Es posible que la luz divina se apague? Lamentablemente, s? Pero a? estamos a tiempo. Podemos cuidarla ahora dedicando tiempo a la oraci?, participando en la Eucarist? y, sobre todo, realizando actos de caridad hacia el pr?imo. Lo importante es que estemos preparados.

Durante el mes de noviembre, recordamos a nuestros seres queridos fallecidos y ofrecemos oraciones por ellos. Vivimos con la esperanza de que, alg? d?, estaremos juntos en el banquete celestial que Dios ha preparado para todos sus hijos e hijas.

 

?Haz clic aqu?/a>? para acceder a las lecturas de este domingo.